martes, 28 de agosto de 2012


Loma Clavel, historias de amor y de guerra

Loma Clavel estaba en los arrabales de Asunción pasando el arroyo Jardín, entre San Jerónimo y Cachinga. Del caserío de adobe pasó a ser una zona bohemia, de citas en penumbra, donde deambulaban músicos como Emiliano R. Fernández y mujeres audaces como Marcelina Rosa Rivero. Su colorido la completaban las lavanderas del río, las chatas que llegaban con frutas y la zona de Varadero.

En Loma Clavel vivió Marcelina Rosa Rivero, “mujer provocativa, sensual y lujuriosa, hermosura alucinante. Y de Loma Clavel desapareció una noche llena de presagios pesarosos. Y a ella le cantó el bardo mejor cotizado de la barriada para largarse en su busca aguas abajo, llevando de bordón su guitarra y de pregón sus versos; canción la más popular en aquel entonces y hasta mucho después: Marcelina Rosa Rivero”.
El texto se refiere a los primeros años del 1900, pero antiguos pobladores dicen que la Loma Clavel siguió con su andar errante hasta mucho después de la Guerra Civil de 1947.
A los 75 años don Marcos Vera, quien ahora vive en Loma Cachinga, dice conocer muy bien los recovecos de la Loma Clavel, pues había venido de Villarrica para vivir en esa zona que quedaba en las afueras de Asunción a los diez años. “Vivía con mis tías y tenía que ir a dormir cerca de la carnicería de Don Quiró para poder comprar la carne en una época en que escaseaba y para las cinco de la mañana ya terminaba todo”, comenta.
De su infancia recuerda que jugaban al fútbol muy cerca del río en la canchita de la Playa Carrasco, adonde también iban las lavanderas a lavar sus ropas, y más tarde iban al Salesiano Guasú sorteando barrancos y zanjones e incluso cruzando el arroyo Jardín.
“Eramos mita’i, jugábamos barrio contra barrio, con Cure Cua como decían a San Jerónimo y Cachinga. Pero no nos interesaba muy bien cómo se llamaban los barrios, sino rodábamos jugando grandes y chicos”, recuerda Vera.
En una mañana de domingo -continúa- empezaron a sonar unos tiros sin tener noción de lo que pasaba. Era la Revolución de 1947 en que había grandes confusiones y peleas.
En la esquina de lo que hoy es Río de la Plata y Patricios estaba el bar “El Suspiro”, donde un musculoso venido de Cure Cua le disparó a Emiliano R. Fernández. Cuentan que Emiliano le dijo en tono “argel”: “ejejurueike epurahei hagua péva” (lavate la boca antes de cantar eso), por cantar una de sus canciones, lo cual molestó al hombre, sacó el arma y le disparó.
“De Loma Clavel bajábamos a buscar nidos de tetéu entre las gigantescas vigas de Fassardi, acumuladas en las playas, esperando barcos de carga. Y de esos barcos subían los hombretones curtidos por los vaivenes de todos los puertos. Y subían como en tácita consigna hasta Cure Cua o el Hotel Mberú”, dice Serrato.
Donde hoy está la capilla Stella Maris, a un lado de la Plaza Dr. Francia estaba el bar “Mberuí”, como 
Foto cortesía: Asuncion Circuitos Culturales
haciendo competencia al “Mberú”, agrega Rosanna Vera, pobladora de la vecina Loma Cachinga.
Buhaneros y trasnochadores navegantes se jugaban la vida por la sonrisa inusitada de una mujer, al influjo de la caña triste. Allí sentaron sus bases Canuto Rivero, cantor que dejaba bien a todos con sus estribillos de subido calor político; Los Hermanos Cáceres (dúo de la simpatía) y Agustín Barboza, el folclorista de todos los tiempos, resume Gómez Serrato.
Loma Clavel: La casa construida por el Arq. Enrique Clari en 1903 todavía sigue en pie esperando restauración como sede de Náutica San Isidro. Está en Dr. Mazzei y Tte. Kanonnikoff. / Rudy Lezcar Abc color.

Fuente: abc.com.py


lunes, 27 de agosto de 2012


Estudio revela que la chipa es más saludable que el pan blanco

Dos compatriotas licenciados en nutrición realizaron un estudio del índice glucémico que tiene la chipa almidón, uno de los alimentos más tradicionales del Paraguay, y comprobaron que es mucho más saludable para los diabéticos que el pan blanco.

La investigación fue realizada por los nutricionistas paraguayos Andrea Pineda Vaceque y César Gonzálo Giménez, egresados de la Facultad de Química de la Universidad Nacional de Asunción. Los mismos centraron su atención en saber si la chipa es realmente nociva para las personas con diabetes o con nivel de triglicérido alto.

El estudio se realizó durante casi un año, tiempo en que se dedicaron a estudiar la variación del índice glucémico (IG) que posee la chipa, gracias a 11 voluntarios sanos con IG normal, quienes se prestaron para el estudio científico.
Con las pruebas se demostró que la chipa tiene un índice glicémico de 52,5, similar al de una banana o un kiwi, mucho menor al del pan blanco, cuyo IG llega a 70.

ESTUDIO

“Mucha gente dice que no se debe comer la chipa porque es dañina y puede elevar tu azúcar, pero nunca se hizo un estudio científico que demuestre eso. Se decía eso porque se hace a base de almidón, pero se dice eso porque no se considera los otros ingredientes como el huevo, la leche, el aceite, etc.”, expresó Giménez.
Las personas seleccionadas para el estudio debían cumplir con algunos parámetros, entre ellos: ser sanas, con índice corporal normal, entre 18 y 30 años, no estar embarazadas y tener el índice glicémico dentro del rango normal, que es entre 50 a 110.
Las mismas debían estar con ocho horas de ayuno antes de consumir la chipa. Cumpliendo este periodo se les daba de comer 89,4 gramos de chipa, que contenían 50 gramos de carbohidratos.
Posteriormente, median cuatro veces el índice glicémico cada 30 minutos, utilizando un aparato especial que mide el nivel de glucosa en la sangre, comprobando que el índice era de 52,5. Para hacer una comparación, se convocaba a los voluntarios cada ocho días.
En la segunda convocatoria debían también estar ocho horas en ayunas, pero en vez de comer la chipa, les daban una solución de glucosa de 50 gramos, igual al contenido de la chipa. Tras realizarse la medición, las cifras fueron mucho más elevadas que cuando se consumió la chipa.

SELECCIÓN DE LA CHIPA

La chipa utilizada para realizar el estudio era producida por una empresa de San Lorenzo, la cual ya había sido objeto de estudio por parte de tecnólogos que midieron los ingredientes y la composición de cada chipa.
El Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología define la chipa almidón como una corteza tostada que contiene almidón, queso, huevo, grasa de origen animal o vegetal, leche, sal y anís, además de aditivos.
Cien gramos del alimento producido en San Lorenzo estaban compuestos por 5,10 de proteínas, 21,4 de lípidos, 55,9 de carbohidrados y 299 calorías.

CHIPA INOCUA

Con los resultados medidos en laboratorio por los profesionales paraguayos, se concluye que la chipa es mucho más saludable que el pan blanco y la pueden consumir personas con diabetes o con triglicérido alto.
No obstante, se debe aclarar que es más recomendable la chipa elaborada con aceite vegetal que la hecha con grasa animal, aunque este ingrediente aporta más grasas que azúcar a la sangre.
Su consumo para las personas con las afecciones citadas es recomendable en horas de la mañana, una porción, o en la merienda, de manera a no privarse de por vida de uno de los alimentos más tradicionales y abundantes en el Paraguay.
“Nunca antes se hizo un estudio para saber si el diabético puede consumir o no chipa; es revalorizar un poco nuestros alimentos. El pan blanco tiene un índice glicémico de 70 y la chipa solo 52,5. Las personas con diabetes y triglicérido alto pueden consumir chipa. Se podría consumir todos los días si es que no tiene grasas trans”, aconsejaron los profesionales.
Señalaron además que los alimentos con un alto índice glicémico como las gaseosas son los que generan más grasa en el cuerpo, por lo que no es recomendable consumir en gran cantidad ni muy a menudo.
“Los productos dulces con alto IG  son los que generan aumento de peso, ya que al atravesar todo el torrente sanguíneo se acumulan en los adipositos bajo la piel conviertiéndose en grasa. Cuando es menor, se deposita en los músculos, donde se queman al ejercitarse y así no llegan a los adipositos”, sostienen.
Este estudio deja atrás las creencias de que los alimentos tradicionales del Paraguay son nocivos para la salud por su alto contenido de grasas o sal, demostrando con estudios científicos que la chipa es un alimento sano para todas las edades y personas.
Además, es una buena noticia para las personas que no quieren privarse de este bocado popular, presente todo el año y en todo el país.

PARA SABER

Los rangos del índice glicémico se dividen en tres: de cero a 55, bajo; de 55 a 70, moderado, y de 70 en adelante es considerado alto.
Ya adelantamos que el pan blanco tiene un IG de 70, la chipa llega a 52,5, situándose cerca de la banana, que tiene 53, y el kiwi, 52. Más arriba se ubican el arroz blanco, con 56, y el maíz dulce, con 55.
Los alimentos con el más alto índice son la maltosa, con 110, seguida de la glucosa, con 100, luego el baguette francés, con 95, el pan de trigo sin gluten, con 90, la papa al horno, con 85, los cereales de maíz 84, y la calabaza, con 75.
Entre las frutas, la sandía es la que tiene el mayor IG, con 72, le sigue la piña, con 66, y las uvas pasas, con 64. Las de más bajo contenido son la ciruela, con 24, y la cereza, con 22. La fructosa alcanza un índice de 23.
El maní y el yogur descremado con edulcorante son los alimentos con más bajo índice, registrando solo 14 de índice glicémico.
Fuente: abc.com.py


sábado, 25 de agosto de 2012

¿Qué podemos comer un Sábado como hoy?



Amigos, les presento una opción bien rápida y fácil de hacer. 
"Pollo a la Coca cola", con unas pechuguitas, un sobre de sopita de cebolla y un poco de la gaseosa más conocida del mundo, el sabor dulce desaparece y queda una textura melosa y sabrosa.




Para acompañar el pollo, unas patatas estilo McDonalds... ¡qué descubrimiento! Colocamos las papas al horno con una mezcla de especias(a la americana, sin pelar) y al horno un ratito con unas cucharadas de aceite... y uhm :) crujientitas y con sabor.



Extraido del Blog: SweetHoneyBunny



Y si es que estás muy falto de tiempo, puedes probar la grandiosa feijoada del Hotel Bourbon... 
Gran saludo!